Skip to content Skip to footer

Murcia

 

La «Fuensantica» vino a Torreciudad el 25 de octubre de 1986, acompañada por tres mil devotos, peñas y Presidente del Cabildo superior de Cofradías.

 

INFORMACIÓN SOBRE ESTA ADVOCACIÓN

La devoción del pueblo murciano por la Virgen de la Fuensanta es muy antigua, surgiendo a partir de la aparición de la Virgen en el monte conocido como El Hondoyuelo. Cuenta la leyenda que en esta sierra, situada a unos 5 kilómetros de la capital y ya considerada como enclave sagrado por las primeras civilizaciones que habitaron la zona, María había hecho brotar la «fuente santa» que dio nombre a la advocación. El pequeño manantial aún hoy riega aquel paraje y desde el siglo XV consta la existencia de una ermita en honor a la Virgen coronando el lugar.

La historia de cómo la Fuensanta ha pasado a convertirse en una de las más importantes devociones del Levante español comienza el 17 de enero de 1694. En esa fecha, tras una larga sequía que azotaba toda la zona, se acuerda bajar la imagen de la Virgen por primera vez hasta Murcia, por el camino de Algezares hasta el convento de Capuchinos. Con aquella romería se imploraba la lluvia necesaria para los cultivos, relatando las crónicas de la época que, al finalizar la rogativa, llovió copiosamente e incluso llegó a nevar. Por entonces se tenía como patrona de la ciudad a Santa María de la Arrixaca, venerada desde la Reconquista en la iglesia conventual de los Agustinos. Pero el milagro del agua se repitió en las sucesivas romerías y la Virgen de la Fuensanta rivalizó pronto en popularidad con la Arrixaca, llegando a ser nombrada como nueva patrona de la Ciudad y su Huerta en 1731.

Muchos milagros han sido atribuidos a su intercesión desde entonces y no todos relacionados con la lluvia, con lo que la devoción ha venido creciendo hasta nuestros días. El 27 de mayo de 1808 le fue otorgado el rango militar de «Generala del Reino» a raíz de la invasión napoleónica, apelativo con el que muchas veces se refieren a ella sus fieles.