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Ambato, Ecuador

 

Peregrinos de este país de América depositaron esta imagen en Torreciudad el día 14 de octubre de 2007.

INFORMACIÓN SOBRE ESTA ADVOCACIÓN

El nombre de Baños se debe a las aguas calientes o termales muy saludables que han traído desde los aborígenes hasta la actualidad. Debido a las curaciones milagrosas de las aguas termales, posiblemente se cambió el nombre de la Virgen de Monserrate por el de “La Virgen del Rosario de Agua Santa” de Baños, según un documento antiguo: “Parroquia de la Bienaventurada Madre Virgen del Rosario de Agua Santa de Baños. Fundada en el año de 1553 y entregada por Cédula Real a la Orden con los reductos de Canelos, Macas y Quijos” (P. Enrique Vacas Galindo). En 1568, pertenecieron a la doctrina de Patate que fue el Centro de Misiones hacia el Oriente. El 2 de diciembre de 1944 se eleva a la categoría de cantón.

A la sombra de elevadas montañas que lo dominan en todas direcciones y casi a las faldas del Tungurahua, Baños debe su actual celebridad no tanto a su posición geográfica y geológica, cuanto a la milagrosa estatua de Nuestra Señora del Rosario de Agua Santa que se venera en la Iglesia Parroquial. Cuando la pequeña población acababa de fundarse por los padres dominicanos, hallábase una humilde choza que servía de iglesia a una imagencita de la Santísima Virgen, muy venerada por los sencillos habitantes del lugar. Una noche el sacristán vio que la santa imagen abandonaba la choza acompañada de dos hermosísimos ángeles que se iba por los aires, viniendo a descansar al pie del chorro de agua (lugar donde se fundó más tarde la iglesia parroquial).

Habiéndose este hecho maravilloso renovado varias veces, el padre y el pueblo reuniéronse en la pequeña capilla y con fervientes ruegos suplicaron a María se dignase manifestar de manera inteligible cual fuese su voluntad. He aquí que en la noche siguiente, María aparece ante el cura y le declara ser su voluntad que se le fabrique un templo al pie de la chorrera, asegurando que la Señora de los Cielos, curaría a los enfermos que se bañen en aquellas aguas al tener mucha fe y se verían libres de sus enfermedades. Todo se hizo conforme a la disposición divina. Mas ¡Oh incidente misterioso! El día en que el cura y la población se pusieron en movimiento para trasladarse de la capillita al nuevo templo. ¡No la encontraron! ¡Cuál sería la tristeza y desolación de todo el pueblo! Más fácil es imaginarlo que describirlo. Un día, sin embargo, se vio llegar a la plaza una mula cargada de una caja. ¿Qué es lo que el animal traía en aquel cajón? De He aquí que en la noche siguiente, María aparece ante el cura y le declara ser su voluntad que se le fabrique un templo al pie de la chorrera, asegurando que la Señora de los Cielos, curaría a los enfermos que se bañen en aquellas aguas al tener mucha fe y se verían libres de sus enfermedades.

Todo se hizo conforme a la disposición divina. Mas ¡Oh incidente misterioso! El día en que el cura y la población se pusieron en movimiento para trasladarse de la capillita al nuevo templo. ¡No la encontraron! ¡Cuál sería la tristeza y desolación de todo el pueblo! Más fácil es imaginarlo que describirlo.
Un día, sin embargo, viose llegar a la plaza una mula cargada de una caja. ¿Qué es lo que el animal traía en aquel cajón? De dónde había venido? ¡He aquí un misterio! ¡Nadie podía descifrar! Los moradores de la villa condujeron entonces al animal al convento y le entregaron al señor cura. La mula fue descargada y hubo que guardar el cajón hasta que apareciera el dueño. Transcurrieron así los meses sin que nadie se acercase a reclamarlo. Finalmente el cura llama al pueblo y en su presencia abre el sigiloso cajón. Grande fue el asombro al hallar en él, no a la antigua virgencita, sino una nueva y de mucho mayores dimensiones, la misma que hasta ahora es venerada en el templo parroquial de la población de Baños.