Mi nombre es Mariló, soy una andaluza que estoy por tierras manchegas desde hace ya treinta años. Me casé con mi novio de toda la vida y nos vinimos a vivir aquí. Tuvimos a mi hija Cristina María, que falleció con ocho años, y tenemos dos hijos más. Uno de ellos trabaja en un país muy lejano, es ingeniero de caminos, canales, puertos y recursos energéticos. Es muy centrado y constante en su trabajo. Mi otro hijo es bastante diferente a sus hermanos, pero es el que más nos necesita.
Hace tres años operaron a mi marido y la Virgen de Torreciudad puso su santa mano porque escuchó mi súplicas. Mi esposo estuvo muy, muy malito, pero Ella le ayudo, le salvó la vida. Desde que conozco Torreciudad, donde la Santísima Virgen allí es tan bonita, siempre le rezo a Ella, siempre me escucha. Ahora le he pedido por mi hijo pequeño, para que conserve su trabajo o se abran más puertas para él y obtenga otro trabajo mejor. Se lo pido a la Santísima Virgen de Torreciudad y se que ella se apiadara de mí. Sabe que hemos sufrido mucho, muchos golpes fuertes. Y juntos, mi esposo y yo, hemos logrado mantener a esta familia unida.
La muerte de mi hija nos dejó bastante destrozados a todos, de hecho yo no termino de superarlo. Aquel infierno marcó mi vida y también la de mi familia. Yo lo hice lo mejor que pude, críe a mis hijos e intenté hacer un hogar tranquilo. Gracias a la Santísima Virgen de Torreciudad lo conseguí y lo sigo consiguiendo. A ella le debo también la recuperación de mi mamá, y ahora en su próxima revisión espero que escuche mis súplicas: que mi mamá no tenga esa enfermedad nunca más, y que si está, que no haya crecido, que esté paralizada. Ya les contaré. La Virgen me ha dado todo lo que le he pedido, y la verdad es que es mucho, debe de estar cansada ya de escuchar a Mariló… En la foto salen mi madre y mis dos hijos en la explanada de Torreciudad.
Soy una andaluza muy mariana: venero con pasión a mi Virgen del Rocío, amo a mi Virgen Esperanza de Triana, quiero a mi Virgen del Rosario de la Hermandad del Prendimiento de Linares… Y tengo pasión por la Santísima Virgen de Torreciudad, a Ella le debo todo. Podría contar más cosas, pero ahora pido a los que lean este testimonio que recen por mi hijo pequeño, para que conserve el trabajo que tiene si es para bien, y si no es así, que encuentre rápidamente otro. Esto se lo he pedido a Ella y yo pienso que ve todo lo que la quiero y no me abandona. Un saludo grandísimo para toda la gente que ama Torreciudad, ¡¡ese cielo aquí en la tierra!!