Algunas peregrinaciones y jornadas iniciaron su cita anual en Torreciudad en los mismos albores de la apertura al culto del nuevo templo. Es el caso de la Romería Motera, que cada año reúne a un grupo de motoristas catalanes procedentes, en su mayoría, de Barcelona, Tarragona y Reus. Las motocicletas de enduro son vehículos especialmente diseñados para circular por caminos, ascender pistas de montaña y superar diferentes tipos de terreno. La ruta que conduce a Torreciudad no es un trayecto cualquiera: acumula más de 500 kilómetros y tiene como puntos intermedios diversas ermitas dedicadas a la Virgen, donde el grupo hace una parada para rezar el rosario, además de descansar y reponer fuerzas.
Este año la llegada ha tenido un significado muy especial. Los motoristas han llegado a primera hora de la mañana y han colocado sus motocicletas en la explanada formando el número 50, perfectamente visible desde un dron, tal como muestran las fotografías que acompañan esta reseña. Y es que en 2026 esta romería celebra su 50.ª edición. Una historia que comenzó como acción de gracias a la Virgen después de que el hijo de un amigo de uno de los participantes sufriera un gravísimo accidente de moto y lograra recuperarse. Desde entonces, año tras año, el grupo ha mantenido esta cita con Torreciudad.
Una vez en el santuario, un sacerdote ha bendecido las motocicletas y, a continuación, los peregrinos han rezado el rosario y han participado en la misa celebrada en el altar mayor del templo. Tras la eucarístia, y antes de emprender el regreso a sus hogares, el grupo ha realizado una ofrenda a la Virgen de Torreciudad junto a su lampadario, bajo los soportales de la explanada. Cincuenta años después, la Romería Motera continúa llegando a Torreciudad para dar gracias, pedir por sus familias y poner nuevamente sus caminos bajo la protección de la Virgen.
