La familia Placencia Chiquín, originaria de Ecuador y residente en la actualidad en Pamplona, ha venido hoy al santuario para vivir una arraigada costumbre de devoción popular entre el pueblo ecuatoriano: la bendición de vehículos. Un sacerdote ha dirigido la oración prevista en el bendicional católico para esta circunstancia y ha asperjado con agua bendita los dos coches en los que han viajado hasta Torreciudad.