Hoy se ha celebrado la segunda actuación del Ciclo de Órgano de Torreciudad, que ha corrido a cargo del «Trío Nordés» formado por los trompetistas Marco Cubillas y Roberto Bolaño y el organista Óscar Rodríguez. Han ofrecido un programa que ha combinado grandes obras del repertorio barroco, composiciones de los siglos XIX y XX y piezas de creación musical contemporánea, incluyendo el estreno absoluto de Locus trinitatis, obra de Juan Cubillas, hermano de Marco.
El concierto se ha iniciado con la Obertura de Música para los reales fuegos artificiales de Haendel, y ha continuado con el Concierto para dos trompetas en Do mayor, RV 537, de Vivaldi, antes de adentrarse en la música para órgano solo de Johann Sebastian Bach, con su Fuga en Re menor, BWV 539. El repertorio ha incluido también obras de Ropartz, Antognini, Jehan Alain, Persichetti y Piazzolla, en algunos casos con arreglos realizados por el propio Roberto Bolaño.
Uno de los momentos más significativos ha sido el estreno absoluto de Locus trinitatis, de Juan Cubillas, una incorporación al panorama musical contemporáneo que ha puesto de relieve la voluntad del ciclo de ofrecer un espacio tanto a la tradición organística como a la creación musical actual. La obra, de gran dificultad técnica, ha sorprendido por su viveza llena de contrastes.
Los integrantes del «Trío Nordés» han valorado especialmente su experiencia en Torreciudad, tanto desde el punto de vista artístico como por el entorno en el que se desarrolla el ciclo. El trompetista Marco Cubillas ha explicado que ya durante el viaje desde Jaca ha quedado impresionado por «las vistas del Pirineo, toda la naturaleza tan increíble de esta zona». Los músicos han realizado al llegar un recorrido guiado por el santuario, que no habían tenido oportunidad de visitar todavía. Desde una perspectiva musical, Cubillas se ha mostrado igualmente admirado por las condiciones acústicas del templo: «es sorprendentemente buena, y tiene la reverberación justa y necesaria».
El organista Óscar Rodríguez ha coincidido en valorar muy positivamente tanto las condiciones del instrumento como la respuesta del público: «ha sido un placer estar en este lugar, compartiendo esta música con tantas personas, con un público entregado, numeroso y muy amable». Para el organista, Torreciudad es «un lugar fantástico» en un entorno «idílico», y ha valorado especialmente el patrimonio artístico que ofrece el conjunto y el propio órgano, del que ha destacado la nueva consola con tecnología MIDI y su buen estado de conservación. «Se ha resuelto de manera satisfactoria el reto que supone la distancia entre la consola y el cuerpo del instrumento».
«Nos lo hemos pasado genial», ha declarado Roberto Bolaño, poniendo de relieve el valor de la convivencia con sus compañeros y la acogida vivida desde su llegada a Torreciudad. Tras la actuación, Bolaño ha señalado que el concierto había dejado al trío «muy contento», y ha destacado especialmente la respuesta de los asistentes, la cercanía del público.
Esta experiencia cultural ha permitido también unir música, patrimonio y paisaje, tres elementos que los propios intérpretes han destacado especialmente durante su estancia. Su valoración del instrumento, de la acústica del espacio y, sobre todo, de la cercanía y entusiasmo del público refuerza la vocación del ciclo como punto de encuentro entre intérpretes, creación musical y espectadores en un entorno singular.
El próximo 21 de agosto, viernes, será el turno del «Trío ÓrganuMundi», formado por Ana Mínguez (órgano), Pilar Gonzalvo (arpa irlandesa, zanfona y acordeón diatónico) y Miguel Ángel Fraile (intérprete de instrumentos tradicionales de viento como duduk, clarduk, whistles, shvy, uilleann pipes, gayda o gaita de boto). Su propuesta fusiona músicas tradicionales de distintos países europeos y composiciones originales.







