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El obispo de Gerona y promotor de la Pastoral de Turismo y Santuarios de la Conferencia episcopal española, monseñor Carles Soler y Perdigó, clausuró hoy el V Encuentro de Santuarios de España, y pidió a los responsables de santuarios “una acogida cordial a los visitantes, dignidad en el culto e información sobre los fines de cada centro de peregrinación”.

Soler y Perdigó se refirió en el santuario de Torreciudad, sede de esta edición que ha reunido a cincuenta rectores y responsables de santuarios españoles, a la necesidad de “cuidar la pastoral tanto de los visitantes como de los profesionales del turismo, hoteles y agencias de viajes, que están al servicio de la acogida y para ofrecer una buena estancia”.

La conveniencia de “informar del valor monumental y religioso” a los visitantes es para el obispo de Gerona “una necesidad, en la que los laicos tienen un gran papel”, y “contribuye a que las personas que llegan encuentren un espacio para despertar su sentido religioso”.

En esta línea explicó que “los edificios hablan, son testimonios monumentales de la fe de nuestros antepasados, pero hay que darles color y calor, hacerlos acogedores, tenemos que dar voz al arte religioso con creatividad e imaginación”. A su vez, explicó que “los responsables de los santuarios reciben un testimonio de fe por parte de los que llegan, que con su fe y presencia interpelan y motivan a los responsables”.

Carles Soler y Perdigó considera lógica “la colaboración de las instituciones civiles, ya que muchos santuarios y ermitas son emblemáticos e identifican la comarca o una localidad”.

Dijo también que “no nos planteamos una asociación nacional de santuarios”, y considera “más útil” el intercambio de ideas y experiencias en reuniones a diversos niveles, diocesano, interdiocesano y nacional.

El Encuentro de Santuarios concluyó hoy con la intervención de Teodoro Suau, director del Instituto de Ciencias Religiosas de Mallorca, que habló sobre “Cómo convertir la devoción en evangelización”.

Anoche el obispo de Barbastro-Monzón monseñor Juan José Omella presidió la concelebración la eucaristía en la catedral de Barbastro y pidió a los rectores que “los que lleguen a los santuarios descubran el rostro misericordioso de Jesús”. “Debemos –dijo- ejercitar el arte de ayudar a adentrarse en el interior de cada uno”.

Omella insistió también en la necesidad de “cuidar las celebraciones litúrgicas, para que los peregrinos vean y sean atraídos por el misterio de Dios”.

Por la tarde se visitaron el monasterio de El Pueyo y Barbastro, y el Ayuntamiento ofreció una recepción, a la que siguió la cena oficial con jotas de Aires Monegrinos, de Sariñena.