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Un maestro de 56 años y un auditor de 49, nuevos sacerdotes ordenados en el santuario por el prelado del Opus Dei, Monseñor Javier Echevarría, quien pidió oraciones por la paz en el mundo y por el Papa.

VIDEO-RESUMEN Y FOTOGRAFÍAS EN LA WEB DEL OPUS DEI

Ignacio Mirón, maestro con 34 años de experiencia docente, y Luis Ramón Quesada, un auditor financiero con 24 años de ejercicio profesional, fueron ordenados hoy sacerdotes y cambian su trabajo profesional por «una radical entrega a Jesucristo y a la evangelización», como les pidió monseñor Javier Echevarría, obispo y prelado del Opus Dei, en una ceremonia celebrada esta mañana en el santuario.

En la ceremonia de ordenación presbiteral se pidió en varios momentos «por la paz en el mundo» y por el Papa Francisco, «para que se sienta sostenido por nuestro cariño», dijo monseñor Javier Echevarría.

El madrilelo Ignacio Mirón, de 56 años, y Luis Ramón Quesada, auditor granadino afincado en Jaén, de 49 años, ven la ordenación «como un nuevo modo de seguir ayudando a las personas». Mirón dijo que «mi función será sacerdotal, no de dirección o docencia, con una misión principal como es la de facilitar los sacramentos».

Por su parte, Quesada pidió a sus familiares y amigos su oración para «ser un sacerdote santo, auténtico y genuino, que pasa de auditar empresas a ayudar, acompañar y alentar a tantos que necesitan consuelo y misericordia». Ambos se acogieron a la intercesión de san Josemaría Escrivá para desarrollar un ministerio sacerdotal «lleno de alegría y disponibilidad».

El obispo consagrante, Javier Echevarría, les pidió ser «testigos de Dios que perdona y abraza, buenos pastores que acompañan, como destaca el Papa Francisco». El prelado del Opus Dei encareció a los fieles participantes en la ceremonia a «pedir por la santidad de todos los sacerdotes, para que sean eficaz ayuda en la llamada universal a la santidad».

Monseñor Echevarría destacó «la responsabilidad personal de los bautizados para ser sal y luz y mediadores entre todos los hombres, para ayudarles en su caminar, a veces tan duro». Sugirió también acudir a la intercesión de Álvaro del Portillo, «que siempre acogió toda ayuda que se le pidiera», y que será beatificado el 27 de septiembre en Madrid.