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Madre: Cuídalos mucho en estos momentos tan delicados…
Acuérdate de mí también que sigo caminando en este desierto tras las huellas del Señor y a veces se me agotan las fuerzas y caigo de bruces en la arena…
Dejo en tu corazón la preocupación de tantos con esta enfermedad que se apodera con ligereza de tantos.
Madreee, no te olvides de mirar en mi interior y sacar lo mejor de mí, por favor. Cuánto te echo de menos, cuánto te necesito.
Te quiero, te quiero y te quieroooo.