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Queridísima Madre:
Me acerco de puntillas y en silencio hasta aquí para decirte al oído: gracias por tu ayuda incondicional.No quiero hablar muy alto para no romper la calma del lugar pero tenía que correr a verte y transmitirte esta han alegría.Ls resultados fueron positivos, dentro de que no debemos bajar la guardia. Realmente Madre Mía, me anonadas por tu gran generosidad, por tu amor incondicional, por ser tan buena….Eres todo bondad! Cuánto quiero aprender de tí!
Debo volver a mi ciudad pero antes quiero despedirme de tí con un gran beso.Tengo tantas ganas de estar contigo presente…pero qué bonito es poder venir a verte espiritualmente a pesar de los kms que humanamente nos separan.
¡Te quiero Madre Mía!