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Dice la gente que me conoce que no entienden bien por qué tengo predilección por Torreciudad y siempre les digo que es difícil de explicar…
El lugar es merecedor de todo su encanto. Envuelto entre las aguas azuladas del pantano, contemplando los picos de esas montañas nevadas en el frío invierno, el verde de la naturaleza que invita a la paz…pero a mí lo que me puede es su Santuario, el hogar de mi Madre, donde nos espera con su Hijo con los brazos abiertos en la Cruz.
¿Cómo explicar que lo que atrae mi alma hacia aquel lugar a tantos kms de mi casa es el amor de María, es la ternura del Señor? Un lazo fuerte me une a ellos que no se puede expresar porque hay que sentirlo con el corazón.
¿Por qué es tan especial Torreciudad? Me preguntas con asombro. Torreciudad es refugio y consuelo del alma, es donde una se enamora dejando bien abierto el corazón. Allí donde dejas tus miserias que con gran mimo recoge María, mi Madre y las guarda muy dentro suyo. Allí donde el Señor te espera con impaciencia para compartir contigo tantos proyectos tuyos, para derramar sobre ti, gracias a raudales. Allí donde eres importante para Ellos, donde se te quiere tal y como eres…
Cuando estás allí, envuelta en la brisa de la gracia que acaricia tu alma con suavidad, cuando oyes al Señor susurrarte al oído cuánto te ama…Cuando llegas «rota» a las faldas de María y Ella te recompone con una sonrisa. Cuando te sientas con la mirada clavada en ese Cristo Vivo que te suplica en silencio todo tu cariño…Cuando le das esos besos espontáneos a los dos porque te sientes tan querida por ellos…O cuando te encuentras cara a cara con el Amor de tus Amores en la Custodia..es cuando te faltan las palabras y solo el silencio basta. Expresar lo que el alma vive en éste mi Torreciudad…es misión casi imposible.
¡Cuántas cosas vividas junto a mi Virgencina!¡Cuántas gracias de Ella recibidas!  ¡Cuántas confidencias entre Él y yo! ¡Cuántas veces bebiendo de su Pozo!  ¡Cuántos perdones recibidos!
Risas y lágrimas, ilusiones y penas compartidas en lo alto de la montaña. Añoranza permanente por volver a sus pies algún día….