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Las lágrimas de María…

Las lágrimas de mi Madre no son cualquier cosa.
Ellas son las que han salvado tantos corazones,
las que ha derramado de alegría por cada alma convertida.
Las lágrimas de María son el sufrimiento de ver un mundo sin Dios, de ver tanta violencia y no encontrar la paz.
Las lágrimas de Mi Madre son ejemplo de fortaleza ante tantas adversidades. Son el símbolo de un alma traspasada.
Las lágrimas de María, son el reflejo de lo que lleva tan dentro. Son la pena por los niños no nacidos, por la insensatez de muchos que odian y calumnian a Su Hijo tan Amado.
Son los desprecios y las burlas que se filtran en la tierra…
Las lágrimas de Mi Madre son el silencio de toda una vida sirviendo al Señor con amor.
Son las que me conmueven al pie de la Cruz. Son las que recojo con delicadeza cuando soy yo la culpable.
Las lágrimas de María no son indiferentes. En cada una que brota por sus mejillas, va su amor por cada uno.
Las lágrimas de María son para mí, mi mayor tesoro.