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Es de Hermosura infinita,
Mi Madre la más Bella criatura,
la que espera suplicante que muchas almas se le acerquen.

Sus brazos están abiertos,
Su Corazón espera impaciente…

Mi Madre Hermosa…
como una niña corro a tu regazo. No me llores por favor que tus lágrimas cristalinas,
empañan esos bellos ojos con los que me miras.

Mírame Madreeeee, mírame con esa ternura tan tuya…

Aquí me quedo todo este tiempo, haciéndote compañía mientras no aparecen las gentes que han de venir a verte…

¿Te he dicho Madre que eres la más guapa?
¡Perdóname si me repito pero es que estás Guapa de verdad!

Gracias por dejarme estar otra vez junto a Ti.