Skip to content Skip to footer

Ayuda a esas monjitas para que les salga un comprador rápido y puedan solventar las deudas de la hipoteca. Están desesperadas y yo confío en tí, solo tú puedes ayudarlas, porque si no… ¿dónde irán? Yo también cumpliré entonces mi parte. Por favor, Madre, es urgente. Te quiero con locura y espero verte lo antes posible.