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¡Virgencita, Madre mía…! Este verano, cuando fui a verte junto a mi marido, me diste fuerzas y te doy gracias por ello y por lo bien que estoy llevando mi embarazo. Ya estoy en el último mes de gestación y queda poquito. Solo te pido que ayudes a Javier, que así se llamará nuestro hijo, a venir al mundo. Tambien te doy gracias por ayudarme día a día, por esta felicidad plena que tengo junto a mi marido y al resto de mi familia y amigos, y a ser cada día mejor cristiana. Y te pido por Gloria del Carmen, este viernes es su segundo cumpleaños, para que siga gozando de salud y bienestar, pues la quiero muchísimo, y le deseo todo lo mejor. Un gran beso para ti y para San Josemaría.