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Madre mía, ¡cuánto te amo! Aunque a veces me olvide de decírtelo, tú sabes que siempre te llevo en mi corazón, que estás aquí conmigo. Hoy, Madre, me gustaría hacerte una peticion: ayúdame a escribir excelentes redacciones. Que con cada palabra alcance las notas más altas. Sé tú, María, mi inspiración y mi guía. No me dejes sola pues sin ti me perdería. Te quiero, Madre mía.