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Madre mía, soy un pecador, pero necesito de Tu ayuda. Mi negocio está pasando por una crisis económica muy fuerte. Tengo pagos pendientes que no puedo hacer frente y el banco continuamente está devolviendo recibos. Ayúdame para salvar el negocio y que pueda reflotar. Solo pido el poder hacer frente a todos los pagos de forma normal. Pero es que la actual situación es de un sinvivir. Ayúdame, por favor, tengo pendiente una visita que realizaré en las próximas semanas. Madre mía, ayúdame por favor, ayúdame…