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Querida madre mía,
Siento mis vaivenes espirituales. Los enfados y los no entendimientos. Sigo acudiendo a tu intersección para que me cures. Ya se que Tú hijo tiene sus tiempos pero yo a veces pienso que yo ya no puedo mas. No voy a decirte más cosas pues tú lo sabes todo.
Tb te pido por el brazo de MA. Si venció su enfermedad cn tanta alegria que esto no pueda con ella.
No me abandones por favor. Y dame tu serenidad. Que eso si lo estábamos consiguiendo
Te quiero infinito, aunq no lo parezca tanto…