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Querida Madre;súbeme en tu regazo y abrázame lo más fuerte que puedas para que «pegues» este corazón que está hecho añicos…Llevo meses de lucha por un nuevo trabajo pues no llego a final de mes y solo vivo para trabajar..Mis amigas se casan una tras otra y yo no puedo estar presente..Sé que es lo que me toca,que estoy sacrificando mucho de mi vida..que me lo merezco porque no me he portado como una verdadera hija…que he cometido los fallos más grandes por querer olvidar muchas cosas que sigo sin lograr, sé que no merezco estar aquí sentada,acurrucada entre tus brazos llorando mis penas, sé que no te merezco como Madre pero también sé que te necesito y mucho.
Mi alma está en un pozo sin fondo y necesito el milagro de que vuelvas a «convertirla» antes de que sea demasiado tarde.Madre,cura el alma de esta pobre hija tuya que es tan poca cosa..porque sino… estará profundamente perdida toda la vida.Yo sé Madre Mía,que hasta que esto no suceda, mi vida no tirará hacia adelante ni personalmente ni profesionalmente pues vivo en propia carne esto que tantas veces me han dicho y que yo misma he experimentado: cuando se vive lejos de Dios…
Madre,gracias por enjugar mis lágrimas esta noche.Perdóname por haberte ofendido y haberlo hecho también a tu hijo y si lo ves conveniente,ayúdame!! Aquí hay mucha gente más necesitada que yo, así que no voy a exigirte nada por mí, simplemente te pido que no me abandones jamás, no me dejes de tu mano,agárrame con todas tus fuerzas que aunque tropiece mil veces, me levantaré pero contigo.
Te quiere con locura,tu pequeña.