Skip to content Skip to footer

TORRECIUDAD, MANANTIAL DE GRACIA Y MISERICORDIA

Estoy peregrinando a Torreciudad desde el año 1983 y cada vez que voy, me parece la primera. Los primeros años como padres del Colegio El Vedat, después como integrante del Coro de Padres del Colegio El Vedat y cantábamos en la Misa de la Jornada de la Familia. El año que estuvo D. Javier tuve la alegría de recibir la Comunión de sus manos.
Gran satisfacción tuve en las tres peregrinaciones para acompañar a mis nietos que en el año que recibieron la Primera Comunión, en el Colegio El Vedat y en el Colegio Vilavella, hicieron la ofrenda en la Misa de la Jornadas respectivas.
También cuando me han acompañado amigas alejadas y por la confesión que hicieron, ha tomado su vida un nuevo rumbo hacia la fe. En Torreciudad se encuentra la alegría.
Y, este año, hemos ido mi marido y yo a dar gracias a la Virgen porque ha superado una grave enfermedad y está en recuperación.
Recomiendo a todas las personas que lean esto a que vayan a Torreciudad y a los pies de Nuestra Señora de los Ángeles, pongan sus peticiones, den gracias, y sobre todo, que se abandonen a la voluntad de Dios. Todo lo que nos envía “es para bien”
A Jesús se va y se vuelve por María.

Conchita Guijarro Faubel
Master de la Familia y Matrimonio por el Pontificio Instituto Juan Pablo II
Orientado familiar por la Universidad de Navarra
Directora del Programa “El matrimonio, una vocación” en Radio María
Escritora: “La mujer, esposa y madre”, reflexiones a la luz del Magisterio de San Juan Pablo II