Skip to content Skip to footer

Madre:
A mediados de Febrero te escribí después de mucho tiempo pidiéndote que me echaras una mano porque sola no podía…sigo sin poder…pero antes tengo que agradecerte que encontrara ella el trabajo que te pedí y que empazará ilusionada en este mes.
Ahora me toca pedirte por mí. Tu pequeña se sube a tus faldas con desespero y gran dolor como ha hecho en tantas ocasiones… Hace un año escasamente te contaba mis tribulaciones,te pedía una señal muy clara para emprender un nuevo camino y como siempre,no despiste mis súplicas y me la concediste aquel Viernes Santo a los pies de Tu hijo Crucificado..
Me duele el alma Madre y mucho que las cosas no hayan sido realmente como debieran y que cuando más feliz me sentía en esa nueva andadura tan bella,se truncara todo por tantos motivos que tu ya conoces…
Por qué Madre? Por qué si lo he dado todo?Por qué no puedo tratar a tu hijo después de lo ocurrido? He perdido el rumbo Madre.No entiendo nada..Ayúdame a salir adelante.Dame una señal clara de cuál es mi destino,de lo que realmente quiere de mí pero sin más fracasos,que sea de verdad!
Llévame a Jesús, por favor ahora que el dolor tan grande me ha hecho perderme en el camino.
Gracias por enjugar mis lágrimas en tu regazo.Gracias por acogerme siempre entre tus brazos y por quererme como me quieres..
Te quiere con locura.Tu pequeña.