Skip to content Skip to footer

D. Javier, ahora desde el cielo me puede ayudar más y mejor. Mi hermano Antonio me dice que ya se encomienda a usted.
Yo le pido que siga con la misma ilusión que el primer día que llegué a la Casa de Nuestra Señora.
También le pido que me ayude en esa situación que usted y yo sabemos.
Gracias por todo lo que ha hecho en este santuario.
Un abrazo.