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Virgen de Torreciudad,mediante este mensaje quería agradecerte como ayudaste a mi amiga y me escuchaste en un momento de desesperación.
Cuando me avisaron de que S.M no pasaría de esa noche tuve una mezcla de sensaciones extrañas: tristeza, rabia, impotencia de no haber podido ayudarla de alguna otra manera.
Fue entonces cuando empecé a rezarle a la Virgen de Torreciudad le pedí tan sólo una cosa… que apareciera un sacerdote,fui a la centralita a preguntar a las enfermeras, pero el sacerdote no llegaba hasta las ocho del día siguiente(puesto que ya era muy tarde 12;22AM para que por lo menos su alma pudiera salvarse, de repente cuando miré en aquella sala sónde sólo se comunicaban buenas noticias visualicé un sacerdote joven, moreno con el pelo rizado,de ojos claros con una sonrisa espléndida, esta rezando el rosario curiosamente vi que era el rosario de Torreciudad, me dirigí a él sin pensarlo y le pregunté si me podía ayudar, me dijo que sí sin pensárselo dos veces. Como los médicos estaban intentando reanimarla de un paro cardiaco tuvo que esperar a que salieran encontrándose con dificultades para que le dejasen entrar. Ante esta situación le dijo a los médicos,» que si no podían salvar su cuerpo, le dejasen al menos salvar su alma. Entró en la habitación y le dio la Extrema Unción. Al salir de la UCI se acercó a mí y me dijo, que no me preocupase que Dios la había perdonado y que le había dejado una estampa de la Virgen a ella(que pude ver posteriormente por encima de la cama, dónde están las luces)nos regaló una estampa de la Virgen a su madre y a mí, la madre de mi amiga le preguntó de qué parroquia era, a lo que él respondió que esta era su parroquia ahora mismo.. Cuando quisimos volver ahbalr con él había desaparecido.
Este sacerdote no pertenece a ninguna parroquia, ni nadie sabe de dónde es. Cuando mi amiga despertó sin ser creyente preguntó por él dijo que un sacerdote la había visitado y que había sentido mucha paz cuando le habló, algo humana y medicamante es imposible puesto que estaba sedada.
Cuando mi amiga Maribel me habló de la Virgen de Torreciudad y de lo milagrosa que es,no se equivocaba.
Muchas gracias, ahora me toca ir a verte y a cumplir lo que te prometí, porque lo prometido es deuda…