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Queridísima Madre:
Déjame que me siente de nuevo en tu regazo, que arragada a tu cuello y apoyando mi cabeza sobre tu pecho, te cuente lo agradecida que estoy por haber sido ésta, mi Semana Santa más entrañable. Ya sabes lo rota que he estado y que no tenía ni ánimos ni fuerzas para vivirla pero ha sido IM.PRE.SIO.NAN.TE.
Desde el Jueves Santo, que estuve rezando junto a tu Hijo en el Huerto de los Olivos, como un discípulo más…comprobar en propia carne su sufrimiento… Me he sentido también María Magdalena, enjugando sus pies en la Cruz y he sentido un poquito, sólo un poquito tu sufrimiento Madre en estos días, especialmente, cuando tuve el cuerpo inerte de tu Hijo entre mis brazos. Aquello fue…algo tan especial y tan íntimo a la vez!
Han sido días muy entrañables y llenos de Amor de Dios. Tenía el roto corazón y estos días, el Señor ha ido pegando mis lañas con tanto cariño…Me estaba esperando! No quería que le dejara solo pero Madre, no lo he dejado pero es que Él tampoco me ha dejado sola, me ha consolado aún viviendo lo vivido.
He descubierto verdaderamente cuánto me quiere el Señor, lo ha hecho tan palpable que me emociono sólo al contártelo. Ha sido muy grande haber podido estar cara a cara con Él.
Me estremecí cuando al besar cada una de sus llagas el viernes Santo y decirle en cada beso que le daba que me perdonara por todo lo que le he hecho y todo lo que ha hecho Él por mí y qué poco hago yo por tu hijo, Madre Mía pero el Señor en esos momentos me decía «Nadie te ama como yo» Con estas palabras Madre, entendí realmente dónde me quiere y por qué allí me quiere y esto te lo debo a Tí, que también estuviste tan presente.
Tu Hijo resucitó para mí Madre, vino a mi encuentro de nuevo y yo no puedo ni debo dejarlo solo tampoco ahora pero ya sabes que yo sola no puedo, que necesito que me lleves de tu mano y me enseñes a caminar con amor verdadero pues éste va a ser un camino bello lleno de rosas y espinas, un camino que no quiero recorrer si no es contigo a mi lado.
Gracias Madre de todo corazón, gracias por enseñarme a amar como sólo tu sabes hacer! te quiere con locura, tu hija.