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Madre querida, dale fortaleza y santifica a todos los sacerdotes que son perseguidos y atacados. Ayúdame a perseverar en mi ofrenda a Dios por lo que tú como Madre de Dios conoces. Tú sabes que te pido especialmente por la santidad del PJE, para gloria del Padre Eterno en la tierra y luego en el Cielo.
Un sacerdote santo, salva muchas almas para Dios, no olvides que te pidió, lo tengas siempre bajo tu amparo. AMDG. ¡¡Gracias, Madre querida, por todo lo que me regalas!!