Skip to content Skip to footer

A la Virgen de Torreciudad.
Tú, que has convertido a muchas personas, conviérteme a mí también, ayúdame a amar al prójimo como a mí mismo y a vivir como Cristo en el día a día, porque El murió por nosotros, dejándose maltratar de palabra y de obra, y que este año de confirmación, sepa quererle mas, y que sepa elegir el mejor camino hacia el Señor y orientar a los demás hacia los ojos de Dios. Oh Santa Madre, haz que las llagas de tu Hijo queden impresas en mi corazón. Amén