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Mil gracias te doy porque estoy aquí en la tierra bajo tu protección. Te pido especialmente que me ayudes para que pueda hacer muy felices a todos los que quiero y me rodean. Que todos seamos muy felices, disfrutando de muy buena salud, y tengamos lo necesario para vivir felizmente, pídeselo a tu hijo, mi hermano Jesús, como lo hiciste en las bodas de Caná. Tú en la tierra tuviste mucha influencia con Él aquí en la tierra, igual o más influencia tendrás ahí en el Cielo. Tú conoces muy bien mis problemas, ayúdame a que se solucionen. Acuérdate del día en que estaba con Pili en tu ermita, donde los padres de san Josemaría agradecieron su curación, y desde allí vimos el pantano, y algunos peces cómo saltaban. Por favor, que ella sea muy feliz y si es posible algún día podamos ir juntos a verte. En ti confío. Te quiero muchísimo. Un beso, madre mía.