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Madre querida, permite que el corazón lleno de misericordia que tiene el Santo Padre, contagie a los pastores a su cargo y comprendan que la Misericordia de Dios es infinita y solo ÉL tiene derecho de juzgar tan cruelmente a sus ovejas y que como nuestro Padre jamás lo hará en esa forma porque ÉL es AMOR. ÉL deja las 99 por atender a la enferma, nunca tendrá un corazón de piedra para ella.