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Querida Madre, solo Tú sabes cuanto ofrezco por tus buenos sacerdotes y cuánto con mucha humildad te pido por la conversión de los que no aman verdaderamente haber consagrado su vida a Cristo abrazando el orden sacerdotal. Ahora te pido especialmente, por los sacerdotes que han sido cruelmente perseguidos y atacados por un periodismo laico con un relativismo verdaderamente diabólico. Protégelos, Madre mía, sostenlos bajo tu amparo, dales tu fortaleza a los pies de la Cruz, que nunca pierdan la esperanza, que Nuestro Padre siempre aprovecha el sufrimiento para que brote la santidad en estas crisis de fe. Persevero en ofrecerte mi vida de oración, penitencia y ayuno a todo lo del mundo, por el Santo Padre, los sacerdotes, especialmente los perseguidos por el secularismo. Madre de los Sacerdotes, confío en Ti.