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Madre querida, solo Tú después de Dios, sabes la persecución cruel de la teología de la liberación y relativismo a los sacerdotes de la verdadera Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Desde los años 70 han abandonado totalmente la catequesis. Tú sabes que es una generación que un % alto no conoce Sacramentos, Mandamientos, Bienaventuranzas, el Credo y menos recibir a Tu Hijo con un alma limpia. Te ofrezco mi vida por el cambio en la Iglesia de Chile para que exista una sociedad Cristiana y todos seamos verdaderos hijos de DIOS. Te pido que nos lleves en Tu corazón como siempre estuvimos.