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Esto no es para publicarlo. Pero gracias muchas gracias creo que se han dado cuenta cuánto estoy sufriendo por mi Iglesia chilena, con sacerdotes que andan de blue yeans, con zapatillas sin ni siquiera una Cruz, de la liberación absolutamente, no confiesan y están atacando fuertemente y discriminando a sacerdotes tremendamente Marianos, Eucarísticos y con una obediencia enorme al Santo Padre, sufriendo una tremenda injusticia en silencio. Estoy haciendo con ellos lo que le preocupaba a nuestro querido San Josemaría, velar por los diocesanos. Muchas gracias por las publicaciones, me interpretan totalmente lo que me preocupa, que sean hombres de DIOS, porque han alejado a mucha gente. A diario le digo al Padre, que aquí estoy para abandonarme absolutamente a Su Santísima Voluntad por mi Iglesia chilena y la santidad de estos sacerdotes que están sufriendo. Tengo 69 años y nunca había visto mi Iglesia tan mal, con tan poca catequesis y amor a los sacramentos, especialmente la confesión.
Pero la FE y la oración, mueve montañas.Les pido de todo corazón rueguen a mi Santa Madre, por mi perseverancia final.