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Queridísima Madre, aquí estoy mirándote a los ojos, y es tanto lo que siento que no paro de llorar, tú sabes que para mí y mi familia eres muy importante. Hoy te presento un acontecimiento de papeles que tiene mi marido, además te presento a nuestros hijos. No levantes nunca tu manto de todos nosotros, necesitamos de tu protección. Este verano iremos a verte, si tú quieres hemos invitado a una familia con 5 hijos a acompañarnos y que te conozcan, tenemos pensado hacer la Ruta Mariana. Creemos que es muy importante en nuestra formación y en la de nuestros hijos. Por favor, ten presente lo que te pido y acuérdate de mi marido, que no tiene trabajo. Gracias, Madre.