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QUERIDA MADRE DE TORRECIUDAD: AYUDANOS A TENER NUESTRO CORAZON SEMEJANTE AL TUYO, DESPRENDIDO DE TODO PARA QUE ASI NAZCA EN NUESTROS CORAZONES EL NIÑO JESUS QUE TU LLEVAS EN TU SENO. QUE ASI SE REALIZE DENTRO DE NUESTRAS VIDAS Y QUE EL AMOR TRIUNFE SOBRE LA MALDAD POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMEN.