Skip to content Skip to footer

Valga la paradoja. Conozco Torreciudad desde cuando se juntaban fondos para construir el Santuario, pues estaba en España.Pero no he podido ir pese a haber pasado cerca, desde Madrid a Barcelona el año pasado. Me ha impresionado siempre y más haberme encontrado un sitio web tan bien pensado. Le ruego a la Virgen por La Argentina de estos días y su futuro y que pueda un día visitarla pasando por Barbastro y la casa de Mons. Escrivá, a quién conocí en persona.