Skip to content Skip to footer

Madre, tanto tiempo… y sin embargo no te olvido. No sueltes mi mano, Madre. Ayúdame, sabes que lo estoy pasando mal. Te necesito. Porfavor, que ese tema que tanto me inquieta sea una equivocación mía… Madre, seguiré rezando insistente por esa intención tan grande, por esas intenciones que pueden cambiar mi vida y la de los de mi alrededor. Madre mia, te lo ruego. Ayúdame. Te quiero mucho y ansío ir a visitarte, lo sabes Madre. Confio en tí, Virgencita. Te quiero.