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¡Virgencita mía! Te pido por lo que tú y yo sabemos; no te lo pido por egoísmo, sino por él, porque es lo mejor para él. Te doy las gracias por adelantado porque con lo buena que eres sé que le ayudarás y lo conseguirá. ¡Muchas gracias! Te quiero mucho y voy a ir a verte pronto, para darte las gracias más de cerca.