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Madre, perdóname, sé que a veces no soy buena cristiana, pero tengo tanta preocupación con lo que tú ya sabes, que no puedo remediar mi tristeza y mi mal humor. Sé que hay personas con problemas mucho mas difíciles que el mío, pero para mí éste es importante. Que mi niña vuelva a casa, y que encuentre a esa persona que todos los días te pido, a la persona que a tus pies en tu santuario te pedí insistentemente. Ayuda a todas las familias cristianas que en ti confian, y ayuda a nuestra familia. Tu hija que te quiere.