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La Basílica de los Desamparados de Valencia ha acogido esta tarde la imagen peregrina de la Virgen de Torreciudad, en el recorrido que está realizando por tierras levantinas y Mallorca durante el mes de octubre. El motivo es la devolución de la visita que tantas advocaciones marianas de estos lugares han hecho al santuario de Torreciudad durante las últimas décadas. Los actos han comenzado con su entrada por la puerta más cercana al presbiterio de la iglesia, llevada en andas adornadas con vistosas flores y acompañada por una cariñosa salva de aplausos de los fieles que llenaban la nave. Enseguida se ha rezado el Rosario y se ha cantado la Salve, y el vicerrector de la Basílica, don Álvaro Almenar, ha saludado a los presentes y ha narrado el desarrollo de la devoción a la Mare de Déu dels Desamparats.

Después, ha comenzado la Santa Misa, concelebrada y presidida por el rector de Torreciudad, don Pedro Díez-Antoñanzas. En su homilía, ha recordado que el 14 de octubre de 1984 la Virgen de los Desamparados salió por primera vez de tierras valencianas, acompañada por más de 25.000 devotos, para visitar a la Virgen de Torreciudad en Huesca. La ceremonia ha terminado con el canto del Himne de la Coronaçiò.

En cuanto han salido los concelebrantes, han irrumpido en la Basílica los tunos de la Decana Muy Gloriosa Tuna de Derecho y la Tuna Cuarentayuna de la Politécnica, ambas de Valencia, que emocionaron con sus cantos a los asistentes y seguramente también a la Madre de Dios. Acompañados por los cantos, ha salido la imagen peregrina a la plaza en medio de una salva de aplausos bien sentidos. En la entrada de la Basílica, la Virgen de Torreciudad ha permanecido casi media hora después, ya que mucha gente ha querido fotografiarse junto a ella.