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El Dr. José Landete, catedrático de la Universidad de Valencia, participó recientemente en un seminario interdisciplinario con ocasión de la 17ª JMF. Junto a un grupo de profesores y especialistas en ámbitos del Derecho, Comunicación y Teología expuso aquellos puntos que consideraba de mayor relevancia de los mensajes que el Papa Benedicto XVI transmitió durante el V EMF de Valencia.

En su análisis, el profesor Landete, empezó denunciando la maniobra de algunos sectores informativos “insinuado que el Papa venía a España para corregir lo que los obispos españoles estaban diciendo en temas tan importantes como el aborto, la contracepción o el matrimonio homosexual”. Por contra, en su opinión, “si bien el Papa venía a España, no lo hacía en visita apostólica sino a un encuentro propio de la Iglesia Católica, por eso, no se puede entresacar de sus silencios, de la aparente no crítica de ciertas actuaciones del gobierno de España, lo que no dice”.

Más adelante, el doctor de la Universidad de Valencia, clasificó los discursos del Santo Padre de dos clases: “Los dirigidos a España, autoridades y su nación como fueron el discurso de bienvenida, la carta a los obispos, el discurso de despedida y el telegrama de agradecimiento al Rey de España, y los dirigidos propiamente a los participantes del V EMF como fueron la vigilia del sábado por la noche y la Misa celebrada el domingo”

Según Landete, en el primer caso, los mensajes “recalcaban las raíces cristianas de España y anima a su ‘noble nación’ a no perder su tradición e identidad histórica”. En concreto, dijo que “en un texto que firmó en la Capilla del Santo Cáliz, decía expresamente: ‘Conozco y aliento el impulso que estáis dando a la acción pastoral, en un tiempo de rápida secularización que a veces afecta a la vida interna de las comunidades cristianas. Seguid, pues, proclamando sin desánimo que prescindir de Dios, actuar como si no existiera o relegar la fe al ámbito meramente privado socava la verdad del hombre e hipoteca el futuro de la cultura y de la sociedad’.

2. Respecto a los mensajes que dirigió a las familias “trataban sobre La transmisión de la fe en la familia, lema escogido por Juan Pablo II para la jornada”. En concreto, para el profesor valenciano, el mensaje de la noche del sábado, respondió a varias cuestiones:
a) “¿Por qué la Iglesia se ocupa de la familia, cualquiera que sea su cultura y religión? Porque el hombre ha sido creado para amar y es en la familia donde cada persona aprende a dar y a recibir amor. La Iglesia se preocupa por el hombre que ha sido creado por Dios para amar, por tanto se tiene que preocupar de la institución donde el hombre aprende a amar”.
b) “¿Qué es la familia? La familia es una institución intermedia entre el individuo y la sociedad, y nada la puede suplir totalmente. Ella misma se apoya en una relación interpersonal entre el esposo y la esposa, sostenida por el afecto y comprensión mutua”.
c) “¿Qué relación existe entre la familia y la sociedad o la Iglesia? La familia es un bien necesario para los pueblos y un fundamento indispensable para la sociedad. Además, las autoridades tanto civiles como eclesiales deben poner todos los medios para evitar que las familias estén solas. Este es un tema nuevo, es decir, el pequeño núcleo familiar tiene que evitar aislarse del resto de parientes y amistades, y las instituciones deben poner los medios para que esos lazos no se rompan.

En cuanto a las principales tareas de la familia apuntadas por Benedicto XVI, José Landete, apuntó tres:
1. Transmitir el amor del Señor, que el Papa enseñó diciendo: ‘Es el Señor quien se hace garante y a través del amor humano, la familia, se experimente el amor divino’.
2. Vivir con gozo, alegría y entusiasmo.
3. Transmitir la fe, a la que el Papa se refirió a la oración y la práctica cristiana, de que los padres tienen que enseñar a sus hijos a rezar y les tienen que educar y acompañar en las prácticas cristinas.

Durante la Misa del domin