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El quinteto de metales Bilbao Brass Quintet y Soledad Mendive, organista titular del santuario de Torreciudad, ofrecieron en la noche del viernes un concierto con piezas de épocas y estilos del siglo XVI hasta la actualidad, ante más de mil personas.

En la penúltima jornada del IX Ciclo Internacional de Música Sacra de Torreciudad, Mendive destacó “la calidad del quinteto y el brillo musical que se crea cuando se conjugan órgano y viento, con tuba, trompeta, trompa y trombón”. El Ciclo forma parte de los Festivales de Aragón y concluirá el viernes 29.

El conjunto vasco, que surgió a iniciativa de integrantes de la Orquesta Sinfónica de Bilbao (B.O.S.), se mostró muy satisfecho por la acogida que tuvo el concierto. Así lo resaltaba Esther López, trompetista y única mujer del quinteto, quien dijo “haber disfrutado de la paz y el silencio tanto en los ensayos como en el concierto”.

Durante una hora, el quinteto y la organista ofrecieron un recital en el que mostraron las posibilidades melódicas y virtuosas, de colorido y timbre de los instrumentos de viento y madera, de modo especial, con el estreno de la obra Súplica de J. Legido. El público asistente ovacionó al grupo, y en respuesta al clamor popular, el quinteto y Mendive interpretaron como propina el Aleluya de Haendel y la Entrada solemne de R. Strauss.

Tras el concierto, Medive dijo que “ha sido muy atractivo para el público y para mí misma, gracias a la calidad del quinteto y al repertorio tan variado”, y resaltó que “cuando el órgano suena acompañado por otros instrumentos tiene un encanto especial, quizá porque estamos acostumbrados a escucharlo como solista”.

Entre los asistentes, Ramón Miranda, alcalde de Graus, destacó “la buena acogida de esta oferta cultural entre los visitantes, que enriquece las posibilidades turísticas de zonas como la Ribagorza”. Asimismo, Juan Carrero, Presidente de UNICEF, dijo que “el concierto ha sido una preciosidad, y quiero destacar la acústica tan impresionante de este santuario que da a las piezas un cariz muy bello”.

Fuerza y sonoridad

El malagueño José Antonio Mota se quedó sorprendido con la obra del contemporáneo Jetvic, “pues me ha trasladado doscientos años en el futuro, estaba en otra galaxia”. Por su parte, el arquitecto navarro Carlos Luquin destacó “la sonoridad del órgano con la conjunción de los instrumentos de viento”, mientras que el leridano Ramón Mondéjar reflejó que “el programa escogido ha sido muy atrevido, pero perfectamente asimilable por cualquier público”.

Los músicos de la Banda de Música “Ciudad de Barbastro” Javier Pérez y Ruth Repáraz destacaron el “acierto de estos conciertos para dar a conocer instrumentos menos conocidos y la fuerza y dulzura que han sabido sacarle a los instrumentos de metal”.

Este concierto también destacó por reunir a un público internacional. El italiano Armando Melgratti afirmó que “se me ha pasado la hora volando”, el filipino Randy Boquiren dijo que “jamás había escuchado un quinteto de metal acompañado por un órgano” y el mexicano Rodrigo Minakata, musicólogo, destacó que “aprovecho mis vacaciones por el Alto Aragón para participar en este tipo actos que, a mi juicio, enriquecen las posibilidades turísticas de este lugar”.

Última cita

El viernes 29, el organista alemán Wolfgang Seifen clausurará el ciclo con un recital basado en la improvisación, interpretando las melodías religiosas, tradicionales y de nueva creación que se le entregarán previamente solicitadas por el público asistente.

El ciclo de órgano de Torreciudad forma parte de los Festivales de Aragón programados entre junio y agosto. La diversidad de estos festivales, en cuanto a músicos, instrumentos y concertistas, hacen de la comarca aragonesa un referente musical y cultural en la región de los Pirineos, con manifiesta repercusión más allá de sus fronteras, y con el fin de mantener y aumentar la divulgación, estudio y conocimiento de esta faceta cultural.