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Tiflis, Georgia

 

El 24 de abril de 2015 una familia georgiana cuyos miembros residen en Logroño, Barbastro y Tiflis ofreció este icono de la Virgen de las Uvas, réplica del que se encuentra en la iglesia de la Resurrección, en la capital de Georgia.

 

INFORMACIÓN SOBRE ESTA ADVOCACIÓN

El icono es una virgen Odigitria. Nos recuerda a los iconos llamados La Madre Georgiana de Dios que es representada por el tipo de odigitría: la Virgen del Bebé de Jesús en su mano izquierda, señalando en su dirección. En este caso carga con un ramo de uvas, de ahí existe una relación con Ninó. Ninó también conocida como Cristiana, Nina, Ninón o Ninny (280-338 o 340), isoapóstola (igual a los apóstoles), fue una mujer que predicó e introdujo el cristianismo en Georgia. Nació en la villa de Colastres en Capadocia. Es considerada una sobrina de San Jorge. Nació, según la literatura hagiográfica ortodoxa oriental, en el año 280 en la ciudad de Kolastry en Capadocia; su padre Zabulón sería un hermano del gran mártir San Jorge; la madre de Susana era la hermana del patriarca de Jerusalén.

Según la tradición, fue a Iberia (el antiguo nombre de Georgia) para buscar la Santa Túnica de Jesús. Su maestra Nianfora le dijo que la Túnica había sido llevada de Jerusalén a Mtsjeta, un pueblo cerca de la actual Tbilisi. Pero el objetivo principal, que según ella le confió la Virgen María, era la evangelización de Iveria. Nina quería ir al país de la túnica para encontrar la tumba de Sidonia, que fue enterrada con la túnica, venerar la túnica y luego dedicarse a la predicación del Evangelio a los habitantes de Iberia. Dios se apareció a Nina y la bendijo para esta obra sagrada, y la Virgen María milagrosamente le entregó una cruz de sarmiento de uva. Las uvas se pueden interpretar como el símbolo del seno de María que alimenta a su Hijo: “¡Qué bella eres, qué encantadora, oh amor, en tus delicias! Tu talle semeja a la palmera, tus pechos, a sus racimos. Me digo: “Voy a subir a la palmera, tomaré sus racimos. ¡Séanme tus pechos como racimos de uvas, y tu aliento como perfume de manzana” (Cantar de los Cantares 7, 7-9).