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Torrente, Valencia, Comunidad Valenciana

 

La Majarí Calí llegó el 27 de junio de 2004 en el marco de una peregrinación gitana organizada por los delegados de Torreciudad en Valencia y el colegio Madre Petra, donde se venera la imagen. Es obra del escultor valenciano José Luis Vicent y fue dedicada al culto en el año en 1978 por iniciativa de la Madre Gertrudis Rol, directora entonces del colegio. La Majarí Calí se coloca en el santuario cada año en el último sábado de abril por la tarde para que presida uno de los actos de la Peregrinación Internacional del Pueblo Gitano que tiene lugar cada año con motivo de la fiesta del Beato Ceferino Giménez Malla, primer beato gitano, que murió mártir, con el rosario en la mano, el 9 de agosto de 1936 y cuya fiesta se celebra el 4 de mayo. Suelen acudir gitanos españoles, franceses e italianos.

 

INFORMACIÓN SOBRE ESTA ADVOCACIÓN

La Majarí Calí es una devoción muy arraigada en el pueblo gitano y, por eso mismo, se pidió la coronación canónica de la imagen, que tuvo lugar en 1988. Acudieron muchos gitanos a ese acto, que fue llevado a cabo por el arzobispo de Valencia, y, a partir de entonces es considerada la patrona del pueblo gitano.

En 2003, el Juan Pablo II contribuyó con un donativo de 3.000 euros para las obras de ampliación del colegio, y remitió un mensaje a los “hijos e hijas del querido pueblo gitano” de Torrent en el que les agradecía el homenaje que habían organizado con motivo de los 25 años de su pontificado; y les invitaba a ser “apóstoles de la nueva evangelización, portadores de esperanza, amor al prójimo y respeto de la dignidad de la vida humana” y les instaba a “contribuir con el ejemplo personal, la coherencia de vida y la colaboración en las diversas actividades del apostolado gitano a instaurar el reino de Cristo, único Salvador“.

Benedicto XVI, en marzo de 2011 dirigió otro mensaje a los niños gitanos del colegio Madre Petra en el que les animaba a “profundizar en la relación de amistad con Cristo a través de la oración y la participación frecuente en la Eucaristía, sirviendo siempre con generosidad a los demás“.