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Zaragoza, Aragón

 

El 6 de junio de 1998 los miembros de la Asociación de la Medalla Milagrosa de Zaragoza acudieron a Torreciudad y, como manifestación de su cariño y devoción a Nuestra Señora, depositaron esta imagen en el santuario.

INFORMACIÓN SOBRE ESTA ADVOCACIÓN

Para poder promover la devoción a María bajo el título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, poco después de que se distribuyeran las primeras medallas se creó una asociación. La Asociación se estableció en la casa madre de la Congregación de la Misión en París. (Al aparecerse a santa Catalina Labouré, María confió a las Hijas de la Caridad y a los sacerdotes de la Congregación de la Misión, los Vicentinos, la labor de promover esta devoción a ella por medio de su medalla). La Medalla de la Inmaculada Concepción —popularmente conocida como la Medalla Milagrosa— fue diseñada según las indicaciones de la misma Santísima Virgen! Por eso no es de extrañar que obtenga tan extraordinarias gracias para aquellos que la llevan puesta y rezan por la intercesión y el socorro de María.

La historia comienza la noche entre el 18 y 19 de julio de 1830. Un niño (tal vez su ángel de la guarda), despertó a la Hermana (ahora santa) Catalina Labouré, una novicia en la comunidad de las Hijas de la Caridad en París, y le pidió que fuera a la capilla. Allí, Catalina se reunió con la Virgen María y conversó con ella por varias horas. Durante la conversación María le dijo: “Mi niña, te voy a encomendar una misión”. María le dio esta misión en una visión mientras meditaba la noche del 27 de noviembre de 1830. Catalina vio a María parada en lo que parecía ser la mitad de un globo y sosteniendo una esfera dorada en sus manos como si estuviera ofreciéndola al cielo. Nuestra Señora le explicó que la esfera representaba a todo el mundo, pero especialmente a Francia. Los tiempos eran difíciles en Francia, especialmente para los pobres que estaban desempleados, y para los refugiados de las diversas guerras de ese tiempo. Francia fue el primer país en experimentar muchos de estos problemas, los cuales finalmente alcanzaron otras partes del mundo e incluso siguen presentes hoy día. De los anillos en los dedos de María, mientras sostenía la esfera, salían muchos rayos de luz. María explicó que los rayos simbolizan las gracias que ella obtiene para aquellos que las pidan. Sin embargo, algunas de las joyas en los anillos estaban apagadas. María explicó que los rayos y las gracias estaban disponibles, pero nadie las había pedido.

En la tercera aparición, la visión cambió para mostrar a Nuestra Señora parada sobre un globo con sus brazos extendidos y con los rayos de luz todavía saliendo de sus dedos. Dando forma a la figura había una inscripción: “Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti”. La historia de la Medalla Milagrosa es realmente conmovedora. Relata las apariciones de la Virgen a santa Catalina Labouré en su afán de derramar gracias sobre un mundo necesitado por medio de su Medalla Milagrosa, medalla que le revelaría a esta santa para que la diera a conocer al mundo.