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El fotógrafo zaragozano José Antonio Duce, 69 años, se declara firme partidario de “la cámara digital”, que “ofrece más calidad y posibilidades que el soporte químico tradicional”, aunque considera que “la técnica, en constante evolución, es solo la herramienta para crear algo”.

Con 53 años de trabajo, “ahora que estoy jubilado, que me quedan pocas rebanadas de pan que cortar, trabajo más y en lo que me gusta”, explica este artista que forma parte de la exlusiva Federación Internacional del Arte Fotográfico (FIAP). Acaba de estar en Torreciudad, y afirma que el volumen de su archivo “es difícil de calcular”, pero “ten en cuenta que en 2002 realicé tres mil fotografías solamente de Zaragoza”.

“Mi consejo para el aficionado es empezar ya con la digital, pero no olvidar que para hacer una fotografía, lo principal es saber lo que quieres. Todos sabemos mirar, ver es otra cosa, la clave es crear primero con la imaginación, luego encontrar esa imagen soñada que transmita al espectador nuestra idea, nuestro pensamiento, nuestra fantasía”.

Duce advierte que “hay que conocer la técnica, para usarla, pero primando la creación”. En este sentido, Duce piensa que “el técnico se puede hacer, el artista nace”. Fruto de su dilatada experiencia, afirma que “lo primero es ver la foto, crearla en nuestra imaginación después preparar la cámara y lo último y más fácil: disparar”. Para Duce, “el buen fotógrafo tira si hay buena luz y tema; el malo tira a todo”.

Mientras estudia qué hará con su archivo gráfico, asegura que “el nivel de la fotografía en Zaragoza es muy bueno, con una gran generación de los años 70, con nombres como Pedro Avellaned, Rafael Navarro, Gonzalo Bullón y el recientemente fallecido Víctor Orcastegui”. Señala que “también los fotógrafos de prensa son ahora mucho más creativos”.

Ni la edad ni las limitaciones físicas impuestas por su poliomielitis impiden a José Antonio Duce desenvolverse, superar obstáculos y desarrollar una amplia actividad fotográfica, como acaba de hacer en el santuario de Torreciudad.

Con una envidiable ilusión profesional, Duce afirma su ilusión por “probar en septiembre el nuevo ordenador Mac G-5 de Apple, en cuanto llegue, ahora tengo un G-3, y me cambiaré porque corre más, no te puedes quedar anclado en el pasado. También espero probar la nueva Olympus E-1 con el nuevo sensor de 4/3 de pulgada. Pero sobre todo lo que más ilusión me haría el próximo otoño sería la realización de un gran libro sobre Torreciudad”.

En constante actualización, Duce destaca que “el precio de las digitales va bajando y cada seis meses se duplica la velocidad de transmisión y el tamaño del archivo”, pero “repito, lo interesante no es aumentar el número de píxeles, lo importante es la imagen que estás creando, lo que transmites al que mira, lo que para bien o para mal con tu responsabilidad enseñas en esa imagen por ti realizada”.