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El arzobispo John P. Foley, presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, habló en el santuario de Torreciudad sobre la responsabilidad de los periodistas y el futuro de la Iglesia en los medios de comunicación.

Foley animó a los católicos a difundir la doctrina de Cristo en Internet y alabó el esfuerzo que se realiza en los medios católicos españoles. El sábado 16 Foley presidió en Torreciudad la misa celebrada en la XII Jornada Mariana de las Familias, que congregó a más de 15.000 personas. El arzobispo se mostró muy contento por “el fervor de las familias que han acudido a buscar la protección de María. Las imágenes de la Virgen que llenan el templo, de una gran belleza, ayudan a rezar”.

John Patrick Foley, (Filadelfia, EEUU, 1935) es doctor en Filosofía y máster en Periodismo por la prestigiosa Universidad de Columbia. Su experiencia en medios de comunicación –ha trabajado como corresponsal en el Vaticano para periódicos estadounidenses- le ha ayudado a dirigir desde 1984 el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. Un campo que, como el mismo reconoció, ha jugado un papel esencial en la difusión de todas las actividades organizadas con motivo del Jubileo del 2000. El arzobispo alabó la introducción de la Iglesia en las nuevas tecnologías: “Internet es un gran instrumento técnico para hacer llegar a muchas casas el mensaje del Evangelio”. No obstante, advirtió de la necesidad de promover en la red la transmisión de contenidos morales aceptables y la denuncio contra cualquier violación los derechos humanos de las personas. Los navegantes tienen derecho a disfrutar de contenidos limpios, que puedan portar una gran riqueza moral, espiritual y humana”.

Según adelantó Foley, el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales está preparando un documento sobre “Ética en Internet”, “que me gustaría ver terminado el próximo año”. Como otras publicaciones anteriores -“Ética en la publicidad” (1997), “Ética en las comunicaciones sociales” (2000)- busca resaltar los aspectos positivos de este vehículo de información. El desarrollo desigual de los medios de comunicación en el mundo, llevó a monseñor Foley a señalar que “hoy tenemos los medios técnicos, pero hay que prestar atención también a los contenidos. Por ejemplo, hay países africanos en los que Internet y la telefonía móvil han posibilitado instrumentos culturales antes inasequibles. El desarrollo de los medios de comunicación también ofrece una oportunidad a la Iglesia para entrar en muchas casas donde antes no era posible, para una nueva evangelización”.

Preguntado por la repercusión real que sobre los profesionales de la comunicación tienen los documentos elaborados por la Iglesia, Foley explicó: “Puedo hablar sobre todo del documento que publicamos hace tres años sobre Ética en la Publicidad. He recibido numerosas invitaciones de foros y asociaciones profesionales no religiosas de todo el mundo para comentar este documento, lo que demuestra una sensibilidad y una necesidad de pautas orientadoras en los profesionales de la comunicación. Lo que más ha sorprendido es que la Iglesia comenzara hablando de las ventajas y aspectos positivos de la publicidad. Pero es que la Iglesia es experta en publicidad, que se traduce en la palabra evangelización: creemos en nuestro mensaje y podemos prometer además la garantía de que dura siempre”. Sobre los deberes de los profesionales de la comunicación, el arzobispo señaló que “deben reconocer la realidad del aspecto espiritual y religioso de la vida humana: no somos objetos económicos, somos personas, con alma y cuerpo. El