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René y Yuye, un matrimonio mexicano, nos cuenta su visita al santuario acompañadas de su querida nieta Laila.

Motivos para una peregrinación

Con enorme ilusión empezamos a planear René y yo llevar a nuestra adorada nieta Laila a Torreciudad para presentarla ante la Virgen del santuario, rezar por la salud de su hermano (queríamos encomendar al beato Álvaro del Portillo su estrabismo y realizar su segunda peregrinación a un santuario Mariano (la primera fue a la Basílica de Guadalupe).

Desde Suecia hasta Torreciudad

René y yo somos mexicanos, con un amor a Dios y a nuestra iglesia tan grande que deseamos con todo el corazón compartir y formar a nuestros nietos en la fe católica. Como ellos son suecos (su adorado papá es de esa nacionalidad y de religión protestante) viven en un ambiente muy diferente al nuestro. Ahí practicar su fe católica tiene muchos más retos que en nuestro país.

Logramos viajar a Lund (su ciudad natal y donde vive) este verano y pasar allá unas semanas de lo más felices en su compañía. Nuestra hija Alba Luisa y Nicklas, su marido, organizaron el vuelo, el alquiler del vehículo, el hotel, los permisos para sacar a Laila del país… ¡¡Y emprendimos el vuelo!!

Una estancia inolvidable

Para todos fue una experiencia impactante la visita a Torreciudad: la llegada, asistir a misa, la visita guiada, el recorrido a la torre antigua, Laila disfrutando con tantas imágenes de la Virgen de tantos países del mundo… Y cuando al fin pudimos presentarla a la Virgen, ella era absolutamente consciente de lo que estaba viviendo. Le pedimos a Nuestra Señora de Torreciudad que la tenga siempre junto a ella y le ayude a vivir y practicar su fe de tal modo que influya en su medio social. También pedimos mucho por Mattias, su hermano.

Finalmente regresamos a Barcelona en auto, disfrutamos del paisaje, volvimos a Lund, la entregamos a sus padres y ella no hacia más que platicar sobre su viaje.